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Mapache

Nunca he sido de las que se maquillan mucho. No es porque no me guste: me gana la impaciencia. A la fecha, con un delineador, mascara ( aka rímel) y lapiz labial estoy bien. Intento en ocasiones ponerme corrector, pero soy un fiasco: por más que intento, los pliegues bajo los ojos se siguen marcando y parezco un mapache que se polveó los ojos. Las sombras en los párpados también son un reto: mezclar los colores claros con los oscuros, difuminar y dejar los polvos en los lugares correctos sin que se extiendan para que la mirada destaque. No importa: sigo pareciendo un mapache.  Y no es que los mapaches no sean lindos, no me malentiendan. Pero no puedo ir así a la oficina (que ya lo he hecho comoquiera, jeje).  Por eso, y porque me diagnosticaron rosácea hace algunos años -que, "dicho mal y pronto", es algo así como acné para adolescentes de más de 30 años-, a lo que le dedico más tiempo es al skincare . En los catálogos ya me sorprendo maravillada por las distintas rutinas de ...

Mira, mamá, ¡sin lentes!

Hace poco me operé los ojos para, después de casi dos décadas, dejar de usar lentes. A los 14, le dije a mi mamá que necesitaba lentes, que no veía bien. Por alguna razón -que hasta ella desconoce a la fecha-, no me creyó. Sería porque mis calificaciones estaban bien, porque no había reportes de que me estampara constantemente contra objetos inanimados, o porque parecía imposible tener una hija imperfecta, de cualquier modo ni ella ni mi papá me hicieron caso. Tal vez fue la economía: no era momento para pedir unos lentes nuevos, ¿saben cuánto cuestan esas cosas? Mis XV años fueron un poco una tortura. En las fotos, salgo con los ojos entrecerrados, tratando de enfocar debido a la miopía y al astigmatismo. Una de mis tías consideró apropiado decirme "¿Por qué no abriste más los ojos?", cosa que me hizo sentir ridícula y terrible. A final de cuentas, tuve que ir -acompañada de una vecina anciana que probablemente ya murió- a una de esas brigadas de salud donde reparten lentes ...

Poemas dietéticos

Antes de saber que escribiría Lipstick ,  escribí una serie de pequeños poemas relacionados con las dietas. Aquí les comparto tres de ellos.

Barbie poems

 A propósito del próximo lanzamiento de la película de Barbie, comparto los Barbie poems publicados en la antología Espasmo. Muestra de poetas de Monterrey nacidos entre 1986-1997 (UANL, 2016) y tres poemas inéditos sobre esta icónica muñeca.

Primer Encuentro Internacional de Escritores de la Región Citrícola

El próximo domingo 21 de mayo participaré en el Primer Encuentro Internacional de Escritores de la Región Citrícola en el Museo Histórico Valle del Pilón en Montemorelos, Nuevo León.

Tiene solución

Volví a la oficina el lunes 14 de febrero. Lo recuerdo porque llevé unos quequitos para compartir con el resto del equipo -que, por cierto, no conocía-. Desde entonces he estado trabajando en un proyecto muy exigente, incluso diría que el más exigente que he tenido hasta el momento en mi carrera profesional.

4 poemas que puedes comprar en The Home Depot

Bueno, no puedes comprar los poemas, pero sí los productos que los protagonizan. Les comparto esta pequeña selección de poemas del gran A. E. Quintero.

El buen comer

— ¿Por qué no te has suicidado? Cuando me hicieron esa pregunta pensé en responder como lo haría mucha gente: por mi familia, mis amigos... Pero haciendo un examen de conciencia, concluí que no me he suicidado en gran parte por la comida. La deliciosa comida.

#HoróscoposPoéticos: Piscis

Piscis, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 2) . Fue tomado del libro Las visitantes , de Myriam Moscona, también del signo Piscis. Natalia El mapa que la atraviesa no tiene cicatrices todavía. Sus hemisferios viven sin la nostalgia de los polos. Desconoce los anillos de Saturno y los lleva ceñidos a sus piernas. Su casa               barroca como el mundo guarda objetos que la esperan impacientes. Los peces que la circundan le hablan de misterios. Ella          desde sus ojos, agua que aún recuerda, responde suavemente. Sus cejas dibujadas con esencias de oriente trastocan el paisaje. Natalia, sus ojos y los peces desconocen el exilio: cargan sus raíces sin sentir el peso en sus espaldas.

#HoróscoposPoéticos: Acuario

Acuario, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 2) . Fue tomado del libro  Voluntad de la luz , de Luis Armenta Malpica, también del signo Acuario. Inaugural El pez vio en los colmillos del dios megalodonte la sangre de otros peces. Ya se lo había advertido la malagua: el escualo no es digno entre el cardumen. Sin embargo, como era un animal depredador          el más temido y grande          el de los ojos fijos en la muerte, el tiburón se hizo cargo —pirata— del enorme tesoro  del océano. La tradición dictaba que aquel que obedeciera la ley de sus mandíbulas tendría entre los escualos la redención gloriosa. Pero el salmón no quiso el cielo prometido de los peces. Y así emprendió el retorno hacia donde naciera la Ítaca marina de sus padres. Y nada obtuvo de Ítaca que no le diera el viaje. El salmón, una vez de regreso de la vida le puso fin al culto del dios megalodonte ...

#HoróscoposPoéticos: Capricornio

Capricornio, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 2) . Fue tomado del libro  A la salud de los enfermos , de Juan Domingo Argüelles, también del signo Capricornio. A la salud de los enfermos Para mi hijo Está bien, te lo diré: no pensaba en la muerte, pues si he bajado a los infiernos era por ver la maravilla que hasta hace poco era la vida. Entre el azufre y el espanto probé otra vez de aquella culpa para poder seguir viviendo. Y ya he pagado mi tributo. Lo que viví vale la pena: vengo escocido y chamuscado y aún me rasco y más me hiero a la salud de los enfermos.

#HoróscoposPoéticos: Sagitario

Sagitario, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 2) . Fue tomado del libro  Contracantos , de Uwe Frisch, también del signo Sagitario. Salutación Y a ti también, aquel o aquella que aunque no nombrado en estas letras estabas presente, sin embargo, y participabas de ello en la lectura; a ti, que aún después de haber leído no habías comprendido nada, te lo digo; con la palabra fue superada la amargura. No di tan sólo versos sino que me prodigué en estas líneas para ti. Pero tú qué sabes de estas cosas. Entiende, pues, únicamente que con la palabra superamos ya a la amargura. Y renuncia por eso a lo que dije y piensa: estos renglones fueron escritos —también— para cantarte.

#HoróscoposPoéticos: Escorpión

Escorpión, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 2) . Fue tomado del libro  Los hábitos de la ceniza , de Jorge Fernández Granados, también del signo Escorpión. Non serviam No tengo intención de tener un hijo. De verlo crecer en esas tardes en que nada espero. No tengo frases para amarlo cuando me pregunte a dónde voy o de dónde vengo tan cansado. No tengo una mujer con suficiente alevosía, Inocencia o amor para darme ese hijo. Tampoco la he buscado. Por eso no lo tengo. No tengo dinero ni paciencia para su tos, para sus preguntas, vacunas, calificaciones, su primitiva maldad sus diminutas catástrofes. Pero sobre todo no tengo corazón para heredarle la tristeza que madurará en sus ojos cuando su alma abra las velas.

#HoróscoposPoéticos: Libra

Libra, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 2) . Fue tomado del libro  Espejo humeante , de Juan Bañuelos, también del signo Libra. El corazón de todos Yo pensé que la vida era esta palma de la mano puesta cerca del fuego en una noche helada. Quise primero amar y descendí junto con la catástrofe. Fui hasta el horizonte donde los hombres pasan, odié con saña como el que asesina, como el que asalta, y también como el que llega y saquea el cofre del invierno. Entró de pronto en mí esa blanca mirada de los que nada tienen, y en ella fui escribiendo horas y días. Así pude pasar por el ojo de la aguja. Anochecí en tu boca que sonríe y horada la memoria, subí a la tierra, desperté paredes. La verdad es que amé. Despertar abundante en los ojos de la amada. Oh Amada transformada, mi semejante en semejantes, árboles generosos                      ...

#HoróscoposPoéticos: Virgo

Virgo, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 1) . Fue tomado del libro Casa nómada , de Malva Flores, también del signo Virgo. Ocio es... Ocio es la falta, la carencia: disposición para observar el cambio imperceptible de la piedra que surge de la nada como aviso de Dios y sin embargo minúsculas larvas tejen fidelidad en la piedra rugosa forman cadenas acaso musgo vivo no importa si animal o vegetal. La piedra sola es mundo: vestigio inamovible de aquel perdido paraíso.

#HoróscoposPoéticos: Leo

Leo, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 1) . Fue tomado del libro  Cuenta regresiva , de A. E. Quintero, también del signo Leo. El exprimidor de naranjas dejó de funcionar.. . El exprimidor de naranjas dejó de funcionar. Eso pasa. Las cosas sin importancia buscan su turno, se dan su importancia así, no sirviendo, dejándonos incompletos, ausentándose      en el justo momento. Y a mí todo lo que es ausencia, ausentarse, me rompe los vidrios. Ejerce una poderosa detonación casi como el que se tira al piso al escuchar un bombardeo,      una balacera. Lo mismo hizo el sacacorchos. No estuvo. Tal vez nunca compre uno. Y el rallador, y el abrelatas que nunca pensó hacerme tanta falta me hizo salir al centro comercial a buscarlo. Como una esposa cuando se enoja y hay que ir por ella a casa de los suegros, o a buscarla      con la vecina. No sé por qué me afectan tanto las cosas que dej...

#HoróscoposPoéticos: Cáncer

Cáncer, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 1) . Fue tomado del libro  No me preguntes cómo pasa el tiempo , de José Emilio Pacheco, también del signo Cáncer. Discurso sobre los cangrejos En la costa se afirma que los cangrejos son animales hechizados y seres incapaces de volverse para mirar sus pasos. De las tercas mareas aprendieron la virtud del repliegue, el ocultarse entre rocas y limo. Caminantes oblicuos, en la tenacidad de sus dos pinzas sujetan al vacío que penetran sus ojillos feroces como cuernos. Nómadas en el fango o habitantes en dos exilios: extranjeros ante los pobladores de las aguas y ante los animales de la tierra. Trepadores nocturnos, armaduras errantes, hoscos, pétreos, eternos fugitivos siempre rehúyen la inmortalidad en imposibles círculos cuadrados. Su frágil caparazón incita al quebrantamiento, al pisoteo... (Hércules vengó así la mordedura, y Juno que lo envió en misión suicida para retribuirlo situó a Cánce...

#HoróscoposPoéticos: Géminis

Géminis, este es el poema que leí para ti en el episodio de  Horóscopos poéticos (parte 1) . Fue tomado del libro  El ser que va a morir , de Coral Bracho, también del signo Géminis. Poblaciones lejanas Sus relieves candentes, sus pasajes, son un salmo luctuoso y monocorde; los niños corren y gritan, como pequeños lapsos, en un eterno, enmudecido sepia demente. Hay ciudades, también, que dulcifican la luz del sol: En sus espejos de oro crepuscular las aguas abren y encienden cercos de aromas y caricias rituales; en sus baños: las risas, las paredes reverdecientes — Sus templos beben del mar. Vagos lindes desiertos (Las caravanas, los vendavales, las                     noches combas y despobladas, las tardes lentas, son arenas franqueables que las separan) mirajes, ecos que                     las enturbian, que las empalman; un gusto líquido a sal en la...

#HoróscoposPoéticos: Tauro

Tauro, este es el poema que leí para ti en el episodio de Horóscopos poéticos (parte 1) . Fue tomado del libro Balanza de sombras , de Antonio Deltoro, también del signo Tauro. De mañana Hay peces solitarios que necesitan mucho espacio para vivir,  un alrededor vacío por el cual desplazarse. No son carniceros como el tiburón que se mueve buscando. Comedores de peces invisibles o de plantas pequeñísimas, su apetito es la inmensidad del océano, el azul despoblado. Nadan en profundidades oscuras o en aguas claras pero difíciles, pasan de unas a otras; no conocen las tardes. Así quisiera vivir, lejos de tardes preocupadas y de ceño fruncido: las tardes son dagas de puntas oscuras y de filos naranjas. Por la tarde sabré de los demás, leeré la prensa matutina, recibiré llamadas telefónicas: vivir en esas horas estrechas es poblarse: las mañanas son animales o divinas, las tardes humanas. Pensaré y creceré ca...